sábado, 19 de octubre de 2013

Cuando la inspiración se va...

Hola a todos.
Aquí vuelvo con una nueva entrada para tratar de responder a uno de vuestros últimos comentarios. Me preguntáis sobre esos momentos de bloqueo, cuando a mitad de un libro te quedas en blanco y las palabras no quieren fluir.
Creo que todas las personas que escribimos, ya sean cuentos, poemas o novelas, hemos pasado por un trance como ese. 



Este verano leí un libro de Stephen King en el que compara la idea de una historia con un fósil enterrado. Una vez el escritor tropieza, por casualidad, con una pequeña arista de un hueso que sobresalía, su función (después de dar gracias por su afortunado hallazgo) sería ponerse a excavar y, poco a poco, ir dejando al descubierto el esqueleto entero, tratando de dañarlo lo menos posible; es decir, procurando ser fiel a esa historia, a cómo esta quiere ser contada.
A veces nos encontraremos el cuerpo de una pequeña ardilla, a veces será un triceratops y eso repercutirá en el número de páginas, pero, en el fondo, ¿qué importa? Considero que el valor de una historia no reside en la cantidad de palabras acumuladas, sino en lo que transmite cada una de ellas. Sería absurdo tratar de adornar nuestra ardilla poniéndole un par de patas adicionales. Respetemos la pureza del fósil.
Os preguntaréis, ¿y qué tiene esto que ver con esos momentos de sequía a mitad de una novela/cuento? Y la respuesta es que, a lo mejor, queridos escritores-arqueólogos, no estamos excavando en el sitio correcto.
Debemos parar un instante, dejar de sacar tierra sin más y cuestionarnos si puede ser que nuestro fósil no continúe por ahí, si nos hemos desviado a la derecha cuando el resto de su cuerpo nos espera a la izquierda. Concedernos un segundo de calma, sin prisas por acabar ya (toda obra literaria se lleva su tiempo, no hay que forzarla) y esperar a que todo el polvo que en nuestro frenesí hemos levantado nos deje volver a ver de nuevo. Regresar a nuestro fósil y ver hacia dónde nos quiere llevar. Escuchar a los personajes, pues no debemos olvidar que la historia es suya, no nuestra. Nosotros sólo somos los encargados de sacarla del suelo, limpiarla y eliminar todo lo que no es suyo para poder mostrarla a los demás y que ellos la disfruten.

Ese es mi consejo cuando os ocurra: parad. Sentid vuestra historia. Releedla y ver dónde os habéis podido desviar.

Si queréis un ejemplo concreto, a mí me pasó cuando estaba a punto de terminar 'Corazón de Cristal'. Mientras que los primeros capítulos me gustaban mucho y disfruté escribiéndolos, hacia el final el escribir se había vuelto más forzado, me aburría delante del ordenador en vez de disfrutar. Así que me paré y me di cuenta de que, sin querer, había obviado una parte muy importante de la trama (me estaba dejando una pata del fósil y, claro, el resultado era algo deforme). Y sí, cuando apenas me faltaban unas hojas par acabar, tuve que volver a empezar más o menos por la mitad. Por supuesto, al principio no me hizo mucha gracia, pero en cuanto me puse manos a la obra, la novela volvió a engancharme tanto como antes y la verdad es que la terminé en un tiempo récord. Cuando me quise dar cuenta había puesto el punto y final. Pensé 'madre mía, si se ha escrito sola'. Estoy muy contenta con el resultado, la verdad. Por eso tengo muchas ganas de que pronto podáis leerla vosotros también y juzguéis qué os parece el fósil que encontré ;).
Y ahora.... ¡¡¡a escribir!!!

18 comentarios:

  1. Oyyy, qué ilusión, ahora yo también tengo mi entrada dedicada, jaja, gracias. Uy, no sé, a lo mejor fuistes más los que preguntastéis por los momentos en los que te quedas en blanco y yo ya me estoy adueñando de la entrada, jaja.

    Muchas gracias por contestarme, Julia. Me ha encantado tu comparación de la historia con un fósil *o*.
    Voy a poner tu consejo en práctica, a ver qué tal, ya te contaré ^-^.
    Besos.

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    1. Genial y así luego nos puedes dar tu opinión personal ;-).

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  2. Esta entrada me ha hecho recordar las inúmeras veces que pinté de blanco un lienzo porque simplemente no me veía reflejado en él. A mi profesora de tercer curso no le hizo tanta gracia, ya que un día medio en serio medio en broma me dijo que tendría que traer una cámara y hacer una foto con cada cambio que introdujera en el lienzo... Y es que los bloqueos vienen, creo y en mi humilde opinión cuando empiezas a pensar demasiado, en cualquier área artística y creativa... ¿no crees? ;)

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    1. Totalmente de acuerdo, en cuanto empiezas a comerte el coco... malo. Hay que dejar que fluya ;-)

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  3. ¡Hola! Me ha encantado la comparación arqueólogo/escritor.
    Un besito :)

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    1. Me alegro y espero que también te haya servido para la pregunta que planteabas el otro día en el blog ;-)

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  4. Pues no estoy de acuerdo, jeje. Claro, también interviene en que tú eres una escritora seria. Otros tipos que conozco, bastante más pendencieros, nocherniegos -y, en general, mala gente-, no pasan por eso. La respuesta es muy fácil. Los escritores de novelas de tres cifras os ponéis delante del ordenador a escribir, buscando la pequeña arista del fósil que debes descubrir. Estos que te digo, vagos y -en general- mala gente, emplean el método contrario: solo se ponen delante del ordenador cuando tropiezas con la arista -sin ponerte a buscarla en una cabeza viciada y sistematizada por gente sin alma como ministros, empresarios y demás-.
    Ahora podrías decir: bueno, pero entonces esta gente escribe muy poco¡
    Bien, depende. Hay días que escriben tres cuentos y seis poemas -porque han visto a una mujer preciosa con la que querrían compartir una luna, o porque han visto sonreír a un niño en una mecedora y les ha contagiado esa sonrisa absurda-; y hay meses y meses en los que el papel te mira a ti y tú al papel -bueno, a esa gente-.
    No siempre buscando la inspiración la encuentras. A veces te das cuenta de que la has tenido siempre delante, en las cosas más pequeñas y en las más grandes, y que lo único que debes es abrir los ojos para conseguir verla.

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    1. Creo que no me has entendido bien del todo; los dos estamos de acuerdo en que no puedes empeñarte en buscar el fósil, tienes que 'tropezar' con él, con esa arista que sobresale. Ahí entra en juego tu sensibilidad como escritor, el ser capaz de, a partir de un pequeño detalle que, por ejemplo, podría ser, como tú dices, la sonrisa de un niño, 'tropezar' con un sentimiento, una luz que se enciende en nuestras mentes y, a partir de ahí, ir tirando del hilo hasta hacer brotar la historia completa.
      Para mí, lo más importante en este proceso es respetar la esencia de esa emoción que hizo despertar en nosotros las ganas de escribir y no adulterarla tratando de añadir elementos que únicamente consiguen que, a veces, nos sintamos perdidos y sin saber cómo continuar.
      Y, por supuesto, no me plantaría delante del ordenador sin sentir dentro de mí que tengo algo que contar, sería una pérdida de tiempo porque es posible que lo que salga, con trabajo y esfuerzo, sea un buen ejercicio retórico, un hermoso edificio de palabras rebuscadas y una correcta sintaxis, pero completamente vacío por dentro, sin esencia. Un edifico de paredes frías y desnudas, sin magia para entusiasmarte ni a ti como escritor ni al lector. Y esa magia jamás brotará de estrujarse el cerebro, no está ahí. Solo escribiendo con el corazón se puede llegar al del resto de personas, que, a mi entender, es el objetivo que debe perseguir, no ya un libro, sino toda obra artística: transmitir emociones.

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    2. Jaja, ¿guerra dialéctica entre escritores????? Me encanta *-*....
      Y bueno, todo lo que pones en tu comentario Julia, es tan genial *-* *-* *-*. Eso de que escritor no es el que se limita a escribir correctamente sino que llega a los corazones de la gente... tú sí que llegas al mío, jaja <3. Creo que eso es prueba de lo buena escritora que eres, que cada vez que te leo me dan ganas de escribir a mí o de leerte para siempre, jaja. Claro que si hicieras comentarios eternos no ppdrías escribir libros y nadie queremos eso XD. Que yo sigo esperando el segundo, eh, y con mucha mucha ilusión.
      Aunque por eso es tan genial que tengas un blog porque como tu primer libro me supo a poco puedo leerte más, mientras espero, jaja. Y es que todas tus entradas son bestiales, pero tus comentarios, como este, también <3. Sigue así, eres la mejor.

      PD: Escritor de tres cifras??? Ahí me perdí ·~·

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    3. Ahhh, se me olvidaba, prometí contaros qué tal eso de desenterrar mi fósil. Puse en práctica lo que tú dijiste y escuché a mis personajes y tenías razón!!!!! Me di cuenta de que uno lo había metido a presión porque lo rescaté de otras historia que deseché pero le tenía demasiado cariño como para dejarlo morir así sin más y lo metí ahí y eso me había complicado algo la trama porque para darle un papel y relevancia había creado escenas que no estaban en mi idea original y que chirriaban bastante ·~· y que me estaban condicionando todo, el resto de escenas que ya no podían ser igual a como yo las pensé en principio cuando tropecé con mi fósil, jajaja e incluso el final era distinto.
      Así que, con mucho dolor de mi corazón, lo volví a sacar de la historia, aunque espero poder algún día rescatarlo, pero cuando realmente encaje , no como ahora :(. Y ahora estoy reconstruyendo la hisotira, creo que la cosa va bien ^-^, ya os diré, jaja.

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    4. Me alegro mucho Yedra de haberte ayudado :D. Ánimo con tu libro.
      Muchas gracias por tus palabras.

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  5. Antes de nada: escritor de tres cifras, de novelas. Un cuento no pasa de quince (veinte a lo más) páginas; una novela no tiene menos de cien -tres cifras- jeje.
    Y para terminar de aclarar, no es duelo de escritores, porque solo una lo es, jajaja. Así pongamos que es una conversación internáutica entretenida para los amantes de la literatura; una tertulia literaria escrita, jeje.
    Ahora sí; quizá no haya entendido bien el primer texto y me haya salido del esquema de tu cabeza pero bueno... no se. De todos modos, la literatura es mucho más que eso. No solo cosas que necesites contar, o que creas que puede llegar a la gente. También hay que imaginar cosas que deberían pasar, o que no, no se, creo que no me explico bien... a ver, la imaginación es un ajuste de cuentas con la realidad, y necesitamos de ella para ser feliz. Las personas sueñan estar con ese deporte al que nunca llegaron, con ese abuelo que un día murió, con ese trabajo que nunca tuvo, con ese capricho que nunca compró, con ese amor que un día se escapó sin dar tiempo a despedidas. La literatura es eso. Es ese deporte, ese sueño, ese abuelo que siempre seguirá vivo, ese trabajo, ese capricho. La literatura, a mi parecer, es el más difícil de los besos en una relación: el último. Creo que es así como conseguirás llegar a la gente, porque creo que eso es lo que la gente necesita

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    1. Bonitas palabras. Y luego dices que no eres escritor, jaja ;P.

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  6. No soy mal redactor... pero escritor? Bueno... de los sueños también se vive, jejeje

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  7. Ser buen redactor no significa ser escritor.... bien quisiera yo¡¡ jajajaj =)=)

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  8. Espero que mi tardío comentario en este blog no lo haga menos deseado, ¡porque desde luego él está ansioso de aparecer por aquí de nuevo! Igualmente, y centrándonos en esta entrada, lo que importa es que, tarde o temprano, vuelve la inspiración... igual que esos miles de relatos que quedan a medias y se recomienzan o se remoldelan, o, simplemente, se continúan... así, de repente, de una leída repentina por una casualidad en la que te encuentras aquella carpeta perdida en el rincón más incógnito del ordenador o la libreta más vieja de la estantería...

    En fin, que me desvío, solamente quería decirte que me parece un muy buen consejo para esos momentos de bloqueo, la verdad; esos momentos en los que parece que la historia está tomando un rumbo que ni tú, ni los personajes, teníais previsto... y que ni lo queríais en el fondo.

    ¡Te mando un beso muy fuerte y muchos ánimos con las revisiones... y futuras inspiraciones! jajaja ¡Muak!

    María.

    P.D.: sí, aunque haya sido momentáneamente, he vuelto. ;)

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    1. Gracias por tus palabras y por sacar un ratito para pasarte por aquí ;)

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    2. Lo haré siempre que pueda, no lo dudes ;) :*

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Gracias por tu comentario :)